16 Sep 2012

El Autor

Es un entusiasta de la web 2.0 y del marketing 360º. Vive en Madrid y sus pasatiempos son jugar al Squash, volar en Paramotor. "El storytelling me parece la forma más efectiva de comunicar".

Compartir

Imitemos a Cuba

Hace unos días leí una carta en El País de una pareja de uruguayos que visitaron la isla de Cuba y vieron de primera mano la isla de los sueños de muchos comunistas uruguayos donde sacaron conclusiones muy interesantes.

En primer lugar, Cuba es un lugar muy seguro para los turistas que la visitan. ¿La razón? Si alguien roba a un turista y es capturado pasará los siguientes veinte años en la cárcel. Además, se le expropiarán todos sus bienes. Me pregunto si esa parte no la comparten los admiradores del régimen castrista.

Uruguay se ha transformado en un paraíso para los ladrones. Fíjense que el óptico que mató a un ladrón e hirió a otro defendiéndose en un asalto está aún en vilo y el fiscal pide que lo encarcelen por asesinato y tentativa de asesinato. Como si el culpable de haber sido asaltado fuera la víctima.

¿Qué le pasa a la gente de este país? Sueñan con Cuba como un paraíso terrestre pero no comparten las cosas que en ella ocurren. O, lo que es peor, comparten sólo algunas cosas. Que no haya propiedad privada, que el gobierno se haya perpetuado en el poder, como sospecho quieren los sectores radicales del frente amplio, pero no comparten la mano dura para aquellos que se pasan las leyes por el forro y roban con total impunidad.

Lo dicen los propios policías, no pueden hacer nada porque sino tienen que pasar el día entero declarando ante el juez por abuso de autoridad. Los ladrones entran y salen de las comisarias con más libertad que la propia policía. Estamos ante una situación de alarma extrema. Los ladrones son más fuertes que los honestos. Ya no se puede vivir tranquilo en este país.

Me pregunto qué está pasando y la respuesta es evidente. Las autoridades son aquellos que en los años 60 intentaron acceder al poder mediante la fuerza; mataron a policías y gente inocente montados sobre una ideología de extrema que el propio Che Guevara descartó para Uruguay. Y hoy, cuando les toca marcar las pautas de conducta no tienen la autoridad moral de poner un freno al descontrol.

La población uruguaya, de cualquier nivel, no tiene paz. Vive aterrada y maniatada por la gestión del gobierno. No puede defenderse, no puede denunciar, no puede, en definitiva, poner freno a la presión que los ladrones le ponen a sus familias y, lo que es peor, no ve en las autoridades ninguna medida que apunte a mejorar la situación.

¿Porqué no imitan a Cuba? ¿Porqué no ponen a los ladrones en su lugar y los encierran veinte años si asaltan a un ciudadano honesto que se deja el pellejo trabajando para educar a sus hijos y mantener a su familia?

La solución no es culpar a la gente normal de las anormalidades de la sociedad. Recuerden que esta población sufrió los ataques de la guerrilla, sufrió la represión de la dictadura y ahora sufre el libertinaje de los ladrones con el amparo del Ministerio del Interior. No es justo que los decentes tengan que cargar la cruz de los tumores malignos que se generaron durante todo este calvario que tuvo que padecer.

Como haría cualquier buen médico, extirpar las células malignas es la primera medida, limpiar la zona de posibles focos neoplásicos, lo segundo. No hay cuerpo que conviva con zonas invadidas por el mal.

Y este mal, señores, se combate con determinación y mano dura. Es lo que el pueblo esta reclamando. Es lo que la clase obrera requiere de quienes tienen la responsabilidad de gobernar. Denle paz a la gente que quiere construir su dignidad mediante el trabajo y la educación de sus hijos. ¿No se dan cuenta que las condiciones no están dadas? ¿No se dan cuenta que así no hay quien pueda vivir en un país?

Para terminar, una de las primeras cosas que el gobierno debería hacer es poner en los cargos claves a personas preparadas para ejercerlos. Ya lo decía Carlos Matu, ex ministro de economía de Allende, el principal error del gobiernos socialista chileno fue priorizar en los cargos a personas fieles a su ideario revolucionario sin tener en cuenta la capacidad de gestión.

El presidente uruguayo está rodeado de <compañeros>, gente con la cual compartió su fracasada gesta terrorista, y no tiene gente capaz. Las decisiones son mal tomadas, y no por mala voluntad, sino por ineptitud. Uruguay está dirigido por gente poco preparada. Pero éstos no toman como ejemplo, aunque fuera, las cosas buenas que tiene Cuba sino las malas.

Hágame el favor presidente, escuche lo que tiene que decir la gente emprendedora de esta país. No se quede en el confort de la vuelta chica, oiga los gritos desgarradores que la sociedad le está reclamando. Ponga la casa en orden.

 

 

Sin comentarios
Deja un comentario

Recibe directamente los últimos Posts

Populares Recientes Comentarios