Logros

Todos los días veo a las mismas personas “changando” en las mismas esquinas. En mi barrio da la sensación que las esquinas tienen dueños, de hecho, cada tanto escucho peleas donde los “propietarios” echan a algún recién llegado. Hay un fenómeno de defensa de la territorialidad.

Lo lamentable es que un hecho que debería ser temporal, salir a pedir hasta que se solucione una situación de falta de ingresos transitoria, se ha vuelto una labor definitiva. Una labor basada en la mendicidad, en la caridad de los que dan la propina; más basada en el miedo de una represalia que en una actitud activa y constructiva.

Ángela Lee Duckworth, integrante de la cátedra de Sicología Positiva de la Universidad de Pensilvania propuso la siguiente fórmula:

logro= esfuerzo x habilidad

Como en cualquier multiplicación, si uno de los multiplicandos es igual a cero, el logro será igual a cero.

En general se culpa al neoliberalismo, a los partidos tradicionales, a los sistemas de educación, al estado de las aulas, al bajo sueldo de los profesores, y un sinnúmero de otras causas, pero se deja afuera de la ecuación el esfuerzo de los estudiantes.

El esfuerzo de los estudiantes está relacionado a su carácter. Y el carácter está directamente relacionado a las horas dedicadas a las tareas de estudio.

Esta misma ecuación se puede aplicar en el mundo del trabajo. En un país con ocupación 100%, como lo fue hasta este primer trimestre del año (2013), no debería haber nadie “mangando” en las esquinas ni limpiando parabrisas en los semáforos. Hay trabajo para todos. Lo que está faltando es “el carácter” (esfuerzo) para salir de la indignidad de depender de una limosna/robo y pasar a la dignidad de recibir una noble remuneración por realizar un trabajo. Un trabajo que signifique un aporte a la sociedad, cualquiera sea éste.

Cuando se hace un análisis donde sólo se priorizan los factores externos como haber nacido en un barrio marginal, sin estructura familiar y en condiciones de máxima pobreza, se está priorizando el pasado frente al futuro. El factor interno, el carácter del individuo, tiene que tener una mayor estimulación para su desarrollo. Sólo así puede alcanzar un futuro.

Todos los individuos que ahora están colonizando las esquinas, viviendo una ecuación de logros=cero, serán las células tumorales que minarán el organismo del país; y cuando una sociedad desestima la dignidad de una generación, se condena de por vida.

Es indispensable incluir dentro de la idea de la “integración”, el desarrollo del carácter. No podemos seguir cultivando “logro=cero” en franjas de la sociedad. Es menester desarrollar un programa más afinado y sensible donde los beneficiados con el Mides tengan un estímulo verdadero para salir de la “indignidad”.

No creceremos como sociedad si cultivamos valores negativos. El único camino es tomar cartas al asunto, dejar de mirar al pasado, y afrontar el futuro. Un futuro enfocado a sacar a la gente de la falta de dignidad más que de la pobreza. No es posible una sin la otra.

De momento, sólo se está trabajando en la integración del fracasado (logro=0) con el que todos los días, haciendo grandes esfuerzos, apuesta por un trabajo y una educación para sus hijos que asegure un futuro digno.

Si queremos integración debemos emparejar con los que ponen su “carácter” en función de construir una sociedad más justa, una sociedad con futuro, y no tomarlos de rehenes (robos y miedo) haciéndolos responsables de un pasado que no les corresponde.

Sin comentarios
Deja un comentario

Recibe directamente los últimos Posts

Populares Recientes Comentarios