09 Sep 2013

El Autor

Es un entusiasta de la web 2.0 y del marketing 360º. Vive en Madrid y sus pasatiempos son jugar al Squash, volar en Paramotor. "El storytelling me parece la forma más efectiva de comunicar".

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Muerte en Teherán

Cuenta la historia que un hombre se encontró con –la muerte- mientras trabajaba en los jardines del palacio y, aterrado, salió corriendo hacia donde estaba su Amo. Le contó lo acontecido y le pidió un caballo para irse a Teherán para estar más a salvo. El Amo consintió su pedido y le dio un caballo. En la tarde, el Amo se encontró con la muerte en el jardín y la reprendió por haber asustado a su criado. – No era mi intención- dijo la muerte disculpándose, – tenía una cita con él esta noche en Teherán y me sorprendió verlo aquí- agregó.

Esta historia cuenta cuando lo que se busca es exactamente opuesto a lo que se consigue.

El presidente de Uruguay se ha hecho conocido en el mundo por su filosofía austera y vida despojada de los beneficios que rodean al poder.

Sería de esperar que el pueblo que lo votó compartiera su estilo de vida. Sin embargo el diario El País de hoy pone el siguiente titular: ha caído el ahorro y aumentó el consumo de los uruguayos.

Este ejemplo lamentablemente se ha extendido a muchas otras –buenas intenciones- que ha perseguido este gobierno y el resultado ha sido exactamente el contrario.

Por darle voz a los trabajadores les ha otorgado un poder excesivo a los sindicatos que resultaron ser mucho menos idealistas que el primer mandatario y, por el contrario, han resultado ser muy materialistas. Su lucha dista mucho de apuntar a la excelencia y a la realización del trabajador. Apuntan a un mercantilismo propio de los más ambiciosos empresarios, tan criticados en sus propios discursos. Son, les guste o no, despiadados capitalistas disfrazados de revolucionarios.

En el caso de la miseria, se ha implementado un plan de ayuda sin pedir nada a cambio que está sumergiendo a una parte de la sociedad a la peor de todas las condenas, la infelicidad. Todos los estudios académicos sobre la felicidad le dan –al sentido-, -al propósito en la vida-, el primer lugar. Hay un consenso general sobre la importancia de darle un sentido a la vida para vivir más plenamente. Las personas que flotan como corchos sin rumbo son las más infelices y, quizás, sea una de las causas por las que Uruguay sea uno de los países con mayor número de suicidas de américa latina.

La educación a la que Mujica definió como la principal forma de sacar adelante el país y unos de los rubros de mayor inversión del presupuesto nacional está alcanzando records históricos de días sin clase. Este gobierno está promoviendo de forma indirecta la educación privada como ningún otro gobierno.

La salud es otro de los ejes donde se hubiera esperado una mejora espectacular. No hay gobierno progresista que no impulse mejoras sustanciales en la atención sanitaria. Cuba es un buen ejemplo. La medicina es uno de los emblemas de la isla y de la revolución. Sin embargo, en Uruguay la medicina pública es mucho peor hoy que ayer. De hecho, cuando un uruguayo mejora su situación económica, lo primero que hace es afiliarse a una mutualista privada. La salud pública, entre la ineficiencia y los paros, es algo a evitar a toda costa. Los sindicatos no tienen al paciente como eje de su servicio sino a los afiliados. Prueba de ello son los ñoquis que marcan tarjeta y se van a trabajar a institutos privados.

Finalmente, uno de los temas donde se da más patéticamente el fenómeno de -Muerte en Teherán- es la inseguridad. Un gobierno integrado por gente que se levantó en armas contra la democracia en los años 60, no puede controlar las bandas de ladrones y asesinos que azotan a la población civil. El país de primera se ha transformado en una republiquita centro americana donde el que tiene un revolver manda.

Como decía mi madre, el infierno está empedrado con buenas intenciones.

1 Comentario
1 Comentarios
  1. Excelente!!!!

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