22 Ene 2014

El Autor

Es un entusiasta de la web 2.0 y del marketing 360º. Vive en Madrid y sus pasatiempos son jugar al Squash, volar en Paramotor. "El storytelling me parece la forma más efectiva de comunicar".

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Tu trabajo no es tu trabajo

Fred Kofman ha dado una conferencia que me pareció bien valía la pena traducir. Se las dejo para su disfrute.

Tu trabajo no es lo que haces, sino el objetivo que persigues.

Sin embargo, la mayoría de los profesionales que conozco limitan sus carreras en la creencia que su trabajo es lo que hacen. Cuando les pregunto “¿Cual es tu trabajo?”, me contestan cosas como, “trabajo en ventas”, “estoy en el área operativa”, “estoy a cargo de los recursos humanos”, “desarrollo nuevos productos”.

Y eso mismo hacía yo. Era un profesor. Mi trabajo era enseñar. O, al menos, eso creía.

¿Cual es tu objetivo?

La acción humana es el comportamiento con un propósito. Una persona actúa para alcanzar el futuro que desea, un futuro que cree que no ocurrirá sin hacer un esfuerzo de su parte.

El valor de una acción radica en su contribución para alcanzar objetivos del actor.

He aprendido esto gracias al trabajo de Ludwig Von Mises. Antes no me había preguntado qué futuro estaba intentando alcanzar a través de la enseñanza.

Pero en un destello de inspiración me di cuenta que enseñar es irrelevante; lo que realmente importa es ayudar a otros a aprender.

Esa realización cambió mi carrera, y mi vida. Dejé de enseñar y empecé a ayudar a mis estudiantes a aprender; deje de aconsejar y empecé a ayudar a mis clientes a tener éxito.

¿Cómo afectaría la descripción de tu tarea (en tu perfil de Linkedin o en tu currículum vitae) si la enfocas, en vez de tu rol, en el objetivo que quieres conseguir?

Sin embargo este cambio no será suficiente para maximizar tu valor. Si eres miembro de una organización, tu objetivo individual no es tu verdadero objetivo.

Fútbol

Si juegas de defensa, ¿cuál es tu trabajo?

Definitivamente no es defender, porque tu trabajo no es lo que haces sino el objetivo que quieres alcanzar.

Entonces tu trabajo debería ser evitar que el otro equipo haga un gol, ¿verdad?

Incorrecto.

¿Cuál es el objetivo del equipo?

Ganar.

¿Cual es el objetivo de cada uno de los jugadores del equipo?

Ayudar al equipo a ganar.

 

Imaginen que están perdiendo uno a cero y quedan cinco minutos de juego. ¿Irían a la ofensiva? ¿O se quedarían atrás argumentando, “mi trabajo es prevenir que el otro equipo nos haga un gol, no hacer goles”?

Me inclino a pensar que se sumarán al ataque, porque su verdadero trabajo es ayudar al equipo a ganar.

Tu verdadero trabajo no es defender. Defender es lo que generalmente haces como trabajo, pero no siempre. Hay veces que atacar es la forma como mejor puedes ayudar a tu equipo.

Tu valor como jugador es tu contribución al éxito del equipo. Si crees que tu trabajo es algo diferente a ayudar a tu equipo ganar, estarás rebajando el valor que aportas y, por ende, limitando tu carrera.

¿Negocios?

Tu verdadero trabajo es ayudar a tu organización a lograr su misión. Tu descripción de tarea dice cómo lo harás generalmente. Pero “generalmente” no significa “necesariamente”. A veces, debes sacrificar tu objetivo personal (menor) para promover el objetivo de la organización (mayor).

Si quieres alcanzar tu máximo potencial como profesional, nunca debes colocar “tu puesto” por encima de la organización. De lo contrario, cometerás un sacrilegio, dejando de lado el objetivo de la organización para alcanzar tu objetivo personal.

Tu valor como empleado es tu contribución al éxito de tu organización. Por eso, para ganar tienes que subordinarte al equipo.

Hay veces en las que un defensa tiene que ir al ataque, aún asumiendo el riesgo de un contraataque. Si no, el equipo tendrá una pobre performance.

Tomemos como ejemplo una empresa que está intentando maximizar su rentabilidad. Si la gente de ventas maximiza los ingresos, se podrían enfocar en vender productos de precios más altos y poca rentabilidad. Si la gente de producción se enfoca en minimizar costos, se podrían enfocar en productos de bajo costo y pocas oportunidades de rentabilidad.

A no ser que todos los miembros de una organización entiendan que el objetivo común y la única medida del éxito es maximizar la rentabilidad, no trabajarán juntos; no jugarán para ganar.

Derribar los silos es un trabajo interno.

La mayoría de los clientes piden que se les ayude a derribar los silos que se instalan en las organizaciones, con el fin de mejorar la colaboración. En ejemplo típico son las empresas financieras donde el equipo de créditos (defensa) tiene generalmente como objetivo minimizar los créditos impagos. Mientras los de ventas (ofensiva) tienen como objetivo maximizar el retorno de los activos. “Son imprudentes, los criterios de crédito no tienen rigor alguno”, se quejan unos. “Ustedes son ultra conservadores, los criterios de riesgo son demasiado altos”, dirán los otros. No es sorprendente que la empresa tenga dificultad en ser exitosos.

El alineamiento organizacional requiere de liderazgo, cultura, y claramente un propósito (sentido). Demanda que toda los integrantes de la organización derriben las limitaciones que tiene su descripción de trabajo para el cual fueron contratados.

 

¿Qué le dirán a la próxima persona que les pregunte cual es su trabajo?

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